En la configuración de tu interfaz de audio hay un número que define qué tan rápido responde tu DAW: el Buffer Size (a veces aparece como *tamaño de muestra* en el audio device). Entender este ajuste te ahorra el clásico problema de tocar un instrumento y escucharlo con retraso.
Buffer chico = menos latencia
El buffer dicta la latencia. Mientras más chico, menos latencia: la computadora te responde más rápido. (¿Te acordás de cuando tocabas la conga y se escuchaba el golpe con retraso? Era buffer alto.) El precio: un buffer chico es más pesado para la computadora.
Los valores van por dobles: 64 → 128 → 256 → 512 → 1024 → 2048. Con 2048 ya tenés un buffer bien amplio para trabajar.
La regla práctica
| Buffer | Latencia | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| 64 – 128 | Mínima | Grabar: tocar en tiempo real, sin retraso |
| 256 | Baja | Punto dulce para trabajar (poca latencia + buena capacidad) |
| 512 – 2048 | Alta | Mezclar: cargar muchos plugins (la latencia ya no importa) |
En resumen: bajalo para grabar, subilo para mezclar. 256 es un gran punto de partida; si todavía sentís latencia al tocar, bajá a 128. Y cuando empieces a cargar plugins en la mezcla, subilo sin culpa — ahí la latencia no te molesta.